Un estudio advierte de las consecuencias del consumo de cannabis en adolescentes en España
Consumo de cannabis en adolescentes en España
En el último año, el 21,8% de los estudiantes ha consumido cannabis, una sustancia cada vez más disponible y presente en nuestra sociedad. Recientemente, ha surgido un movimiento organizado que aboga por la legalización de su uso recreativo, argumentando supuestos beneficios como la relajación y la mejora de la concentración, mientras minimiza sus riesgos al presentarlo como una sustancia natural e inofensiva para la salud, menos dañina que el tabaco, sin capacidad adictiva y cuyo consumo puede ser controlado.
El estudio publicado en la Revista Española de Salud Pública, realizado por investigadores del Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones (OEDA) analiza la evolución de la prevalencia del consumo de cannabis en la población juvenil española y el impacto que esto tiene en nuestro sistema sociosanitario.
"En el último año el 21,8% de los estudiantes había consumido cannabis. Un 92,3% de las admisiones a tratamiento fueron por esta sustancia. El cannabis estuvo presente en un 57,3% de las urgencias hospitalarias relacionadas con consumo de drogas ilegales."
En este contexto, resalta la abundante desinformación sobre los efectos del cannabis, ya que a menudo se presenta como una: sustancia natural e inofensiva para la salud, menos perjudicial que el tabaco, sin capacidad adictiva y cuyo consumo es fácilmente controlable. También se le atribuyen beneficios como la mejora en la concentración o sus efectos relajantes.
Sin embargo, la realidad es que "el cannabis es responsable de más del 90% de las admisiones a tratamiento en menores de diecinueve años, quienes, aunque no consumen otras sustancias, buscan ayuda debido a las repercusiones sociales y familiares que conlleva su consumo".
Los autores del estudio consideran que el hecho de que el cannabis sea la sustancia que más casos de urgencias provoca en este grupo de edad invita a cuestionar la minimización de riesgos que algunos sectores promueven, y a evaluar las implicaciones de un mayor acceso y consumo derivado de dichas modificaciones legales.
Consecuencias del consumo de cannabis
El consumo de cannabis en adolescentes tiene consecuencias significativas debido a que su cerebro aún está en desarrollo (hasta los 25 años aproximadamente). Aquí te detallo los efectos, basados en evidencia científica:
1. Impacto en el cerebro
- Daño a la estructura cerebral: Reduce el volumen de áreas relacionadas con la memoria (hipocampo) y el control de impulsos (corteza prefrontal).
- Alteración en la conectividad neuronal, afectando la capacidad de aprendizaje.
- Menor coeficiente intelectual (CI): Estudios muestran que el uso frecuente en adolescentes puede llevar a una pérdida de hasta 8 puntos de CI, incluso al dejar de consumir.
2. Problemas cognitivos y académicos
- Déficit de memoria y atención:
Dificultad para concentrarse, recordar información o resolver problemas complejos.
- Rendimiento escolar bajo:
Mayor probabilidad de abandonar estudios o repetir grados.
3. Salud mental
- Aumento de riesgo de psicosis: El cannabis puede desencadenar esquizofrenia en personas con predisposición genética.
- Ansiedad y depresión: Uso frecuente se asocia a trastornos de ansiedad, ataques de pánico y mayor riesgo de suicidio.
- Adicción: 1 de cada 6 adolescentes que usan cannabis desarrolla trastorno por consumo (dependencia).
4. Conducta y relaciones sociales
- Mayor impulsividad y agresividad: Alteración en la toma de decisiones, llevando a conductas de riesgo (ej.: manejar bajo efectos, sexo sin protección).
- Aislamiento social: Pérdida de interés en actividades que antes disfrutaban.
5. Efectos físicos
- Problemas respiratorios: Fumar cannabis daña los pulmones (similar al tabaco).
- Alteración del desarrollo hormonal: Puede afectar la pubertad y fertilidad futura.
¿Por qué los adolescentes son más vulnerables?
- Su cerebro tiene más receptores cannabinoides, lo que intensifica los efectos adversos.
- La plasticidad cerebral los hace más susceptibles a cambios permanentes.
- El cannabis con alto THC (la variedad más común hoy) es mucho más dañino que el de hace décadas.
Qué hacer si ya se consume:
- Buscar ayuda profesional: Terapeutas especializados en adicciones.
- Reducir gradualmente: Evitar el síndrome de abstinencia (ansiedad, insomnio).
- Actividades alternativas: Deporte, arte o música para sustituir el hábito.
Fuentes:
© CRISTINA SALGADO
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